martes, 15 de febrero de 2011

la angustia



la angustia es propia de las vidas intensas, de las que no se conforman con lo mínimo sino que persiguen siempre más, y ante las limitaciones temporales claman gritos de auxilio.El filósofo danés Kierkegaard nos explicó que la angustia es "engendrada por la nada, alimentada por la impaciencia, surgida como «realidad de la libertad en cuanto posibilidad», la angustia es «el vértigo de la libertad» y al mismo tiempo un medio de salvación que conduce a la fe"
Parece un sentimiento absurdo, pero no es así, es de naturaleza humana profunda, que trastoca o mezcla en nuestro corazón tanto las posibilidades como las imposibilidades, se unen los deseos y las fantasías junto con las realidades y limitaciones.
El mismo filósofo nos indicó el camino: "Es preciso encontrar una verdad, y la verdad es para mí hallar la idea por la que esté dispuesto a vivir y morir".
Nuestra verdad está llena de posibilidades de ser más, de fantasias por realizar, de realidades enmarcadas en lo presente, de anhelos futuros y de sentimientos de grandeza.
La libertad engendra posibilidades, las posibilidades llevan a elecciones, de ninguna nos retractamos, de todas formamos parte, así se construyó nuestra vida, que late entre alegrías y angustias, triunfos y fracasos. De modo que, si esta es nuestra realidad, Dios no se aleja de ella, nos ama de ese modo, nos presenta el reto de vivir, y nos da la gracia de compartir la vida.

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