miércoles, 8 de diciembre de 2010

en sólo dos semanas


En el mundo del consumismo es muy normal ver como aparecen ante nuestros ojos propagandas donde nos ofrecen borrar arrugas en 15 días, rebajar 10 kilos en la primera semana, crecer 5 cms al cabo de una calzada, y hasta ser feliz por fumar o comprar una máquina que sin hacer el menor esfuerzo te esculpirá tu cuerpo mejor que los de la antigua Grecia.
Muy por el contrario de lo que pueden significar las anteriores mentiras, en nuestra década, ha aparecido un libro que luego fue una película, del autor Alex Kendrick, que se llama “el desafío del amor”, en esta obra se le propone a un matrimonio que durante 40 días hagan esfuerzos por rescatar, en base a estrategias diarias, su alianza conyugal, cosas tan simples como enviar flores o pagar las deudas de la esposa, están expuestas en esta magnífica obra.
De este reto se pueden desprender muchos retos, valga la repetición, así es como podemos retarnos a luchar durante 40 días para mejorar la relación con nuestros padres, 20 días para mejorar nuestra relación en la universidad, en fin tantos días de retos como de situaciones queramos rescatar.
Resulta simpático jugar a crear nuestro propio juego, yo quiero jugar a rescatar la vocación sacerdotal en 15 días. Claro, esto es parte de la experiencia personal, ya que también he estado en el ojo del huracán o en el borde del precipicio, a su vez, también es fruto de la experiencia compartida con muchos amigos que han formado parte de mi vida. Aquí vamos, cada numeración es el día correspondiente:
1. Hay que sentarse a saber si queremos rescatar lo que hemos amado: salmo 25 (24). (pensar en el amor, el primer amor)
2. Rezar el rosario: II reyes 5, 1-14. (Vencer la impaciencia, ser fuerte).
3. Pedirle cuentas claras a Jesús, que se explique bien: Jeremías 20, 7-9. (llegar hasta el fondo del asunto)
4. Meditar durante una hora delante del Santísimo Sacramento: Mateo 26, 40.(ofrecer en la oración hasta las distracciones)
5. Visitar a la familia y conversar con ellos: Lucas 1, 39-45. (será la parte más difícil)
6. Limpiar y arreglar la habitación: mateo 11, 11-25. (en el orden esta Dios)
7. Telefonear a los amigos que te animaron a entrar al seminario: Eclesiástico 6, 14. (Los viejos amigos, tal vez descuidados por el tiempo y la distancia)
8. Tomar tiempo para ver alguna película de reflexión: Eclesiastés 3. (nada de violencia)
9. Pensar en el legado de los que ya se fueron: Sabiduría 3, 1-9. (Ir al cementerio)
10. Ir a un hospital y visitar a algún anciano enfermo o un niño enfermo, orar por ellos: Mateo 25, 36-43. (Darles un abrazo)
11. “Robarse” una bolsa de comida y caminar por algún barrio cercano, al mediodía, y quien este sentado al frente de su casa sin hacer nada, regalársela: 1Reyes 17, 7-24. (da mucha satisfacción ese tipo de “robos”)
12. Buscar a algún compañero de camino, o de curso, y hablar durante una tarde: Lucas 24, 13-35. (siempre hay alguien que nos esperara).
13. Hacer una confesión sacramental, y recordar que lo que Dios otorga, lo hace para siempre: Romanos 11, 29-36. (y saber que Dios no se equivoca).
14. Tomar parte en una celebración de la Eucaristía: Hebreos 5, 1-6.

Después de todo, darle gracias a Dios par ser tan maravilloso y amoroso.

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