martes, 21 de diciembre de 2010

de principio a fin


Tantas son las inquietudes y tantos los deseos, imnumerables las palpitaciones y los caudales de lágrimas que han caído por su causa, unos y unas nunca quisieron, otros se escondieron, algunos jugaron y nunca tomaron nada enserio, mientras que otros nunca encontraron a su par, pero así es, la realidad nupcial nos abarca a todos.
El mundo, bíblicamente hablando, fue creado desde la unión de un hombre y una mujer (Gn 1 y 2)pero por causas no tan desconocidas y que se resumen en soberbia y traición, perdimos todo el potencial que poseiamos y nos desmejoramos a causa de bienes menores.
Estamos hechos para hacer más, sentir más, para poder más, para vivir más...
¡Por eso lo que comezó con el amor, terminará con el amor!
En el futuro que ya se acercá y nunca detendrá su encuentro con nosotros, todos seremos partícipes de una gran boda, será para todos y para cada uno, la clave nos la dió el libro del apocalipsis se conoce como las "bodas del Cordero" (Ap 19). Ese día, nuestro anhelos internos, nuestras nostalgías desaparecerán y será colmadas todas por la restauración del amor total universal; del mismo modo nuestras alegrías y grandezas serán elevadas en su calidad hasta el máximo, en la profundidad de Dios. ya vivimos en un mundo que puja poco a poco hasta el encuentro definitivo con su Dios, y mientras tanto, sabemos que al final de todo, una gran boda nos espera.
El Plan de Dios es ese, nos espera para el gran día de nuestra boda, nos pondrá un traje limpio y nos restaurará con la fuerza del amor total.

No hay comentarios:

Publicar un comentario