sábado, 5 de enero de 2013

el fastidio

Tal cual la fiebre es un síntoma de una infección en el organismo humano, así es el fastidio para el espíritu humano, una señal que algo anda mal... Los filósofos de la antigüedad proclamaron al "asombro" como la condición por la cual los análisis a la naturaleza y por ende de la primitiva filosofía tenían su fuente en las mentes de los humanos. La filosofía comienza por el asombro, con ése enunciado Arístóteles asoma a las mentes de todos los tiempos en su “Metafísica”. Sin asombro no hay conclusión posible de los fenómenos que tenemos delante, los que deben tener explicación y una respuesta a las innumerables preguntas que pueden circular por nuestra mente El asombro es propio de los seres humanos, lo que inicia y decide. Sin asombro no se llegará a parte alguna. Sin él se estará a expensas de lo que nos cuenten, de los asombros tal vez de los demás. El fastidio también es una sensación propia de lo humano, no es maligna en muchos casos, se convierte en penosa cuando nace de nuestras relaciones personales y no por condiciones ambientales o de enfermedad propia, el fastidio es definido como: Enfado, cansancio, aburrimiento, tedio. Disgusto o desazón que causa la comida mal recibida por el estómago, o el olor fuerte y desagradable de una cosa. En ningún lado se ha definido como la sensación que provocan las actitudes de otros seres humanos y que a otra persona le desagraden. el fastidio es una enfermedad espiritual que afecta el corazón humano y lo endurece ante la espontaneidad del día a día, es decir, es un alejamiento de un "ego-superior" al frente de un "alter-inferior", es un racismo mental disfrazado. Por consiguiente, las olas postmodernas que arrastran un sin fin de mentalidades de nuestro tiempo han conducido a revitalizar una enfermedad mental-espiritual para crear una serie de personas con cara de "ajá sí" que nada sorprende y que nada aportan también. La no-sorpresa es una amargura enmascarada, el ocio existe y puede ser muy bueno en tanto que conduce a la ejecución de actividades placenteras, pero la continuación exagerada de ocio ha derivado en fastidio, en aquella expresión separatista humana en donde "los fastidiados" se alejan de los "humanos" a causa de su ingenuidad y caras de asombro en distintas circunstancias. Es mejor ser un tonto asombrado del día a día, que poner cara de bloque ante la vida diaria, es mejor decir: que bueno!!! a decir: nooormal.

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