domingo, 29 de junio de 2014

des-comprometiendo

En esta civilización ha surgido una forma de "valor" que provoca no pocas amarguras, porque su extensión es tal, que cuanto más grande más ahoga, y sin embargo su efecto narcótico nos hace concentrarlo cada día más, se trata del "sobre-compromiso". De ninguna manera se habla aquí de una tendencia anárquica de la existencia humana, ya probada en la antigûedad por los "Cínicos"(antiguos filósofos que practicaban el sensualismo como forma de vida y el subjetivismo individual como distinción de su pensamiento)y que poca profundidad posee; lo expresado aquí va de la mano a una posición más sincera de la condición humana, debido a que la existencia de cada persona es muy simple, lo complicado lo coloca cada pensamiento ajustado a un compromiso, sobretodo con otros. Un compromiso es un pacto honesto, pero también es definido clásicamente como "un acuerdo formal en donde una persona se obliga a cumplir algún término propuesto como acuerdo", y debido a que la palabra dada a otra persona tiene mucho peso ético, nos ha parecido que multiplicar estos pactos nos hará más honorables o exitosos, siendo todo lo contrario. El sobre-compromiso es un empeño que se hace de la propia vida para ponerla en manos de otras personas que no entienden bien lo que puedes o no puedes hacer. El sobre-compromiso es una cualidad de quien no sabe cómo ser acertivo, de quien no ha aprendido a decir que "no" ante lo que quieren decir que "no", el sobre-compromiso es el martirio de quien soporta todo, hasta que le hagan una radiografía de su alma, con tal de salvar la reputación, el sobre-compromiso es una mentira disfrazada de buenas intensiones que siendo tan "buenas" son capaces de secar toda la intimidad y creatividad que cualquier persona a lo interno necesita. Es una esclavitud con máscara de bondad y alta moral, que ni es bondadoso y ni tan moral. En el ámbito cristiano, Jesús De Nazaret, lo entendió muy bien, él al ver a sus coterráneos llenos de mandamientos colaterales a los dados por Moíses (613 submandamientos para observar a diario) lo explicó asi: "Amarás al Señor con todo tu corazón y con toda tu mente... y al prójimo como a ti mismo... toda la ley se fundamenta en estos dos mandamientos" Mateo 22, 37-40. Jesús lo sabía muy bien, no había que sobrecomprometerse porque en el camino se perdía el rumbo entre la vigilancia del cumplimiento y la meta señalada, siendo lo más importante la meta señalada y no la vigilancia estricta legislativa. Porque es muy cierto que se puede perder el rumbo en algunos momentos, pero eso no significa que se pierda el destino si está demarcado con la intensión. Las leyes son necesarias para alcanzar las metas, pero las leyes son herramientas, el compromiso es necesario para consolidar caminos a cruzar, sin embargo, el exceso de compromisos, en cierta forma, desvían de la meta deseada.

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