¿Para qué orar?
Parece un desperdicio de tiempo, con tantas cosas por hacer, no produce nada de beneficios.... estas y otras conclusiones tomamos al momento de valorar el momento de oración. "Cuando rezas, no sólo te descubres a ti mismo y descubres a Dios, sino que también descubres al prójimo. Porque, en la oración, no sólo profesas que las personas son personas y Dios es Dios, sino también que tu prójimo es tu hermana o tu hermano que vive a tu lado. Porque la misma conversión que te conduce al doloroso reconocimiento de tu malherida naturaleza humana, también te lleva a admitir con júbilo que no estás solo, sino que ser humano implica convivir.(Henri Nouwen. Con las Manos Abiertas)" Orar es tomar un tiempo para reiniciar todo. Orar no es ser tontos, es ser ágiles en medio del mundo. Orar no es algo extraño a la naturaleza del día a día. Orar es la máxima expresión de humanidad que podemos tener. Al momento de entrar en diálogo con tu interior, brota desde muy adentro una voz que guía, se...